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Decreto sobre el levantamiento de la dispensa general de la obligación de asistir a la Misa

Levantamiento de la dispensa general de la obligación de asistir a la Misa en los días de precepto y anulación de requisitos, restricciones y concesiones especiales de DECRETOS anteriores por la pandemia del COVID-19.

Considerando que, según se informa, el número de casos positivos del COVID-19 se ha estabilizado en números bajos en toda nuestra región y que, según se informa, existen suficientes recursos médicos para tratar a los pacientes que se enferman; y

Considerando que, según se informa, la disponibilidad de vacunas aprobadas por el gobierno para el nuevo coronavirus es suficiente para inocular a quienes lo deseen; y

Considerando que el estado de Missouri y los funcionarios de los distintos condados de la diócesis han quitado o reducido drásticamente sus requisitos y restricciones con respecto a la pandemia del COVID-19; y

Considerando que la importancia de la celebración de la Eucaristía, fuente y cumbre de la vida cristiana, exige la asistencia presencial en los días de precepto siempre que sea posible (cf. canon 1248 §1); y

Considerando que, habiendo consultado a los obispos de la Provincia de St. Louis sobre este asunto en nuestra reunión del 4 de mayo de 2021;

Por tanto, declaro, como Obispo Diocesano, lo siguiente:

  1. Se anula la dispensa general de los decretos anteriores de la obligación de asistir a la Misa los domingos y otros días de precepto.  Las personas sintomáticas o que han sido aconsejadas por los médicos que eviten las reuniones públicas, o que estén enfermas o confinadas en su hogar, así como sus cuidadores, ya están dispensadas de la obligación de asistir a la Misa (cf. canon 1248 §2).
  2. A quienes presentan síntomas del COVID-19 no se les debe permitir ingresar a las propiedades de la iglesia, de acuerdo con las pautas de salud nacionales, estatales y locales.
  3. La continuación de ciertos protocolos especiales durante la pandemia debe continuar a discreción del párroco (la limpieza diaria de las superficies de contacto frecuente y las pilas de agua bendita; la disponibilidad de desinfectante de manos y el uso por parte de los ministros de la Sagrada Comunión; la observancia del distanciamiento social siempre que sea posible; etc.).  Todavía se recomienda el uso de tapa bocas, especialmente para aquellos que aún no han sido completamente vacunados.
  4. La transmisión en vivo de las Misas parroquiales y otros eventos importantes ha demostrado ser un medio pastoral eficaz para mantener a los feligreses enfermos y confinados en sus hogares en contacto con su comunidad parroquial.  Se anima a las parroquias a continuar este servicio en el futuro.
  5. La procesión de ofertorio, el recoger de la colecta durante la Misa, el signo de la paz y el ofrecimiento de la Preciosa Sangre a los fieles podrán reanudarse a discreción del párroco, administrador o colaborador de vida parroquial, con efecto inmediato.
  6. Deben observarse todas las directivas sanitarias nacionales, estatales o locales legítimas.  Las parroquias y las instituciones católicas de la diócesis deben estar preparadas para adoptar protocolos pandémicos anteriores en caso de un aumento de infecciones.
  7. Se anulan todos los demás requisitos, restricciones o asignaciones especiales contenidos en decretos anteriores con respecto a la pandemia.

Este decreto entra en vigor a partir del 1 de junio de 2021, a menos que se indique lo contrario. 

No obstante lo anterior.



Most Rev. W. Shawn McKnight
Bishop of Jefferson City