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Cuaresma, Semana Santa y Triduo Pascual 2021

Decreto Obispo W. Shawn McKnight

Considerando que el bien común exige que se observen, siempre que sea posible, las exigencias y recomendaciones del Estado en materia de salud pública; y

Considerando que la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha emitido una NOTA (N. 96/21) renovando el mandato dado el año anterior para guiar a los Obispos Diocesanos en su tarea de velar por el bienestar espiritual de los pastores y fieles para las celebraciones en torno a la Semana Santa;

Consecuentemente, decreto, como Obispo Diocesano, lo siguiente:

  1. Todas las dispensas, obligaciones y directrices del anterior DECRETO de 21 de agosto de 2020, modificado por el DECRETO de 11 de noviembre de 2020, permanecen en vigor salvo lo siguiente:
  2. Los servicios penitenciales comunitarios de la parroquia y otros servicios estacionales (por ejemplo, el Vía Crucis, la Adoración Eucarística, los rosarios y las novenas) pueden celebrarse siguiendo todos los protocolos normales de distanciamiento social y/o el uso de mascarillas/cubrebocas.
  3. La dispensa de la obligación de asistir personalmente a la Misa en los domingos y días de precepto continúa para todos los fieles de la Diócesis de Jefferson City y los que están presentes en el territorio de la Diócesis, siempre que para los días de precepto hagan una de las siguientes cosas:
    1. Participar en oración en la Misa del domingo o del día de precepto transmitida en vivo desde su iglesia o capilla parroquial, la catedral, el Vaticano o de cualquier Misa del día celebrada en comunión con la Iglesia Católica Romana.
    2. Leer y meditar en oración las lecturas de la Misa del domingo o del día de precepto, y rezar el rosario o la coronilla de la Divina Misericordia.
  4. Los fieles siguen teniendo la obligación de santificar el día del Señor y “se abstendrán de entregarse a trabajos o actividades que impidan el culto debido a Dios, la alegría propia del día del Señor, la práctica de las obras de misericordia, el descanso necesario del espíritu y del cuerpo” (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2185).
  5. Se anima a las parroquias a que transmitan en vivo las Misas de los domingos, los días de precepto y las liturgias de Semana Santa para mantener una conexión pastoral con sus fieles durante y después de la pandemia.
  6. La Misa Crismal será transmitida en vivo desde la Catedral el martes 30 de marzo a las 10:00 am, con la participación del clero. Se anima a los fieles que no puedan asistir a participar espiritualmente viendo la transmisión en vivo de esta Misa que celebra nuestra unidad como pueblo sacerdotal. Los sacerdotes de la diócesis renovarán sus promesas sacerdotales en esta Misa.
  7. El Domingo de Ramos se celebrará la conmemoración de la entrada del Señor en Jerusalén.  Los párrocos elegirán, según su criterio pastoral, si se adopta la segunda forma (entrada solemne) o la tercera (entrada simple), tal como se indica en el Misal Romano. Este año se podrán distribuir palmas bendecidas en beneficio de los fieles. Hay que procurar que esta distribución se haga con las debidas precauciones de seguridad.
  8. En la Misa de la Cena del Señor se omitirá el lavatorio de pies, que ya es opcional. Al final de la Misa de la Cena del Señor, puede tener lugar la procesión con el Santísimo Sacramento (el uso de una custodia está estrictamente prohibido), pero el lugar de reserva del Santísimo Sacramento después de la procesión debe ser el lugar normal donde el Santísimo Sacramento es reservado durante todo el año (no hay altar de reposo especial).  En este día se concede excepcionalmente a todos los sacerdotes la facultad de celebrar la Misa en la iglesia parroquial o en una capilla, sin la presencia del pueblo.
  9. El Viernes Santo se añadirá la siguiente intención:

XI. Por el fin de la pandemia

Oremos, queridos hermanos, por un rápido fin

a la pandemia del coronavirus que aflige a nuestro mundo,

para que nuestro Dios y Padre sane a los enfermos,

fortalezca a los que los cuidan,

y nos ayude a todos a perseverar en la fe.

Oración en silencio. Luego el Celebrante dice:

Dios todopoderoso y misericordioso,

fuente de toda vida, salud y sanación,

mira con compasión a nuestro mundo, abatido por la enfermedad;

protégenos en medio de las graves tribulaciones que nos asaltan

y en tu paternal providencia

concede la recuperación a los enfermos

fuerza a los que cuidan de ellos

y el éxito a los que trabajan para erradicar esta plaga.

Por Cristo nuestro Señor.

R. Amén.

10. La adoración de la Cruz mediante un beso se limitará únicamente al celebrante. Los fieles que se acerquen a adorar podrán hacer individualmente una genuflexión o inclinación ante la Cruz (que puede ser un crucifijo).

11. La Vigilia Pascual se celebrará únicamente en la Catedral y en las iglesias parroquiales. Puede tener lugar un lucenario simplificado con la bendición del fuego y del cirio dentro de la iglesia; o un grupo representativo de fieles (a efectos de distanciamiento social) puede acompañar al celebrante afuera para la bendición del fuego, el encendido del cirio y la procesión hacia la iglesia. A continuación, se incensará el cirio pascual y se cantará el Exsultet. Para la “Liturgia Bautismal”, cada Bautismo debe hacerse con un nuevo vertido de agua (no sumergiendo en la pila). Cuando se confirme, el Sacerdote ministro deberá higienizar su pulgar después de cada Confirmación. La Sagrada Comunión para los catecúmenos puede darse bajo ambas especies sólo si hay un número suficientemente pequeño para acomodar un cáliz separado para cada uno. Se debe usar el juicio pastoral. Para la renovación de las promesas bautismales, se puede utilizar el rito presentado en el Misal Romano.

12. El canto congregacional sólo se permite con el permiso del párroco, teniendo en cuenta la seguridad de los fieles y la capacidad de disponer de medidas de seguridad adecuadas de acuerdo con las directivas sanitarias locales.

13. Las personas, ya sean catecúmenos o no, que están en peligro de muerte, pero no están a punto de morir y, por tanto, son capaces de escuchar y responder a las preguntas correspondientes, pueden ser bautizadas con el rito más corto del Rito de Iniciación Cristiana de Adultos (cf. “Iniciación cristiana de una persona en peligro de muerte”). Si están a punto de morir, se debe observar la “Iniciación Cristiana para los Moribundos” en la Pastoral de los Enfermos (cf. nº 277). Los candidatos a la plena comunión que están en peligro de muerte pueden ser recibidos en la plena comunión, confirmados y recibir la Primera Comunión inmediatamente, incluso fuera de la Misa, con la celebración previa del Rito de la Penitencia.

El presente decreto entra en efecto a partir del 5 de marzo de 2021 y hasta nuevo aviso, no obstante, lo anterior.